El papel transformador del empresario

Me deja sorprendido la falta de conciencia que tienen los empresarios en relación con su papel transformador de la sociedad

EL PAPEL TRANSFORMADOR DEL EMPRESARIO

 

 

Me deja sorprendido la falta de conciencia que tienen los empresarios en relación con su papel transformador de la sociedad, me deja sorprendido como vivimos al margen de los acontecimientos políticos, como si no fuesen con nosotros, y me deja sorprendido ignorar que el principal aliciente para emprender es la capacidad de cambiar el mundo, implementando una idea de contenido innovador rupturista.

 


 

Y no dejo de preguntarme si habría más empresarios, si a los emprendedores les hiciésemos ver que su función transciende la puramente económica, y no dejo de preguntarme si no tendríamos más empresarios innovadores disruptivos, si diésemos a su función una dimensión que fuese más allá del objetivo único de ganar dinero.

¿Utopía?, bueno, es suficiente con analizar la historia de las empresas más dinámicas de nuestro Siglo, para darme la razón: un empresario es un transformador social…aunque no lo sepa.

Un empresario, un emprendedor, es un dinamizador social, en cuanto que su propia existencia como emprendedor está supeditada al cambio, a la transformación, al desafío permanente, a la destrucción creativa, como diría Schumpeter.

Y, sin embargo, y pese a que es evidente esta función en el empresario, hemos dejado el papel del cambio en el mundo a la clase política, que – salvo excepciones – si algo la aterroriza es el cambio, especialmente el cambio profundo y disruptivo.

 

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¿Qué partidos políticos pueden asumir esta bandera?, ¿Qué partido puede asumir la representación de un colectivo de ciudadanos cuya existencia solo se justifica en el cambio y en el progreso?

Olvidémonos del PP, sus fuertes compromisos con el neocapitalismo especulador, con el poder financiero depredador, hace inviable un mínimo acercamiento, pese a que con seguridad les encantaría, pues hacerlo sería darles cierto aire progresista y liberal.

Olvidémonos el PSOE, que vive en el limbo, más interesado en reafirmar su pasado, que en construir su futuro.

Olvidémonos de PODEMOS, para los que el empresario por definición es hijo del diablo, responsable de las injusticias de nuestro mundo, y el enemigo a batir. Un partido político que mezcla sin rubor al neocapitalista especulador, al capitalismo de amiguetes, con el empresario emprendedor.

Es decir: no tiene ni idea de lo que significa emprender y crear empresas.

¿Qué nos queda?, CIUDADANOS.

 

Es este partido el que tiene que asumir la bandera de fomentar un modelo de empresa basada en la solidaridad, en la igualdad de oportunidades, en la libertad y en hacer que cada empresario y emprendedor, asuma el desafío de vivir como un acto de creación permanente.

 

¿Somos, en CIUDADANOS, conscientes de esta gigantesca oportunidad, y responsabilidad?

Pues deberíamos serlo.

 

 

 

 

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