Cs ni marca blanca, ni muleta, sí evoluciona hacia una opción de gobierno.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía

 

 

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, fue fundado hace unos once años en Barcelona a partir de la plataforma cívica catalana, por un grupo de intelectuales que se declaraban opuestos a lo que consideraban el nacionalismo catalán obligatorio.

 

 La expansión nacional de Ciudadanos ocurre entre los años 2014-2015, dado el hartazgo de la población española con un bipartidismo corrupto, deseosa de encontrar y poder identificarse con una opción política constitucional que propusiera cambios progresistas, que no arrastrara escándalos de corrupción tras de sí, y que sin dinamitar todo el sistema, fuera fundamentalmente “reformista”. En las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 (20D), Ciudadanos obtuvo algo más de 3,5 millones de votos, logrando convertirse en la cuarta fuerza política más votada a nivel nacional, consolidando de este modo su expansión en todo el territorio español. En este período conjuntamente y simultáneamente transcurre la expansión nacional de Podemos, ambos partidos emergentes luchaban así de modo bastante crispado, por el voto del descontento hacia el bipartito y sus fallidas fórmulas. Es aquí cuando en esta pugna por un espacio político nuevo, surge desde la visión de Podemos, la etiqueta de Ciudadanos como “marca blanca del PP”, estrategia de marketing político para alejar al voto indignado de la opción naranja y atraerlo hacia el partido morado.

 

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 ¿Pero por qué no es Ciudadanos la marca blanca del PP?. Además del origen (antinacionalista-independentista sin matices e impregnado en su ADN), se analizarán otros  factores que contradicen tal afirmación. 

 

 Ciudadanos es un partido de centro, demócrata y liberal. De hecho en su IV Asamblea en febrero 2017 se definió como: “liberal progresista, demócrata y constitucionalista”. Pertenecer al centro ideológico dentro del eje izquierda-derecha significa justamente compartir ideas, propuestas tanto con la derecha como con la izquierda tradicionales, lo cual no significa en ningún caso ser la marca blanca de uno u otro, sino el aglutinar lo mejor de ambos en una nueva propuesta más pragmática, abierta, progresista y en avanzada,  buscando las soluciones que los partidos tradicionales ya no aportan a la sociedad del siglo XXI y sus retos, siempre con identidad, convicciones y propuestas propias, que se suman a todo ello.

Desde el eje izquierda-centro-derecha, respecto al PP (derecha conservadora), Ciudadanos comparte fomentar el libre mercado y la inversión empresarial, pero aquí a diferencia del primero y más cercano a las tesis socialdemócratas o socialistas, el partido naranja defiende que puede haber libre mercado en función de la sensibilidad social (no son excluyentes), lo cual se traduce en un fuerte paquete de medidas sociales hacia la población dentro de sus propuestas, por ejemplo:

No subirán impuestos a la clase media-trabajadora, disminuyen el IRPF, sólo pagarán el impuesto de sucesiones  las herencias millonarias, complemento salarial garantizado para los trabajadores con menos ingresos y combatir así la pobreza laboral, plan de choque contra la pobreza infantil, se facilitará de modo temporal una vivienda en régimen de alquiler social a los afectados por desahucios acorde a su situación económica, libros de textos gratis a través de un sistema público de libros compartidos, garantizan el acceso universal a la educación de 0 a 3 años, disminución de las tasas universitarias con un sistema de becas realmente eficiente, para que nadie se quede fuera del sistema universitario por motivos socio-económicos; incluyen una nueva sección de Derechos Sociales en la Constitución con grado máximo de protección y garantías al derecho de la salud, el derecho a los servicios sociales, el derecho a la vivienda etc; menos impuestos, burocracia y más facilidades en general para los autónomos; contrato único con indemnización creciente (defendido por Piketty, economista de izquierda especialista en desigualdad económica y distribución de la renta), que elimina las clases o tipos de trabajadores, para que en la práctica sean contratos estables, a los efectos de lo que hoy se entiende por contratos fijos, se premiarán a la empresas que despidan menos y se penalizará a las que abusen del despido, además se establece la mochila austríaca, una especie de seguro contra el despido; cheques a los parados de larga duración, recurso que se entrega directamente al trabajador, no a las empresas, patronales o sindicatos como ocurre hoy; plan de choque contra los parados de larga duración y un largo etcétera.

 

Por otro lado desde el punto de vista ideológico, la derecha conservadora (PP) busca una sociedad fortalecida en valores colectivos como el matrimonio, la familia, la religión… utilizando al Estado para que intervenga, vigile y promocione lo que considera: valores de la nación, en cambio un partido liberal progresista como Cs, plantea que es importante que cada uno pueda escoger sus valores dentro de la sociedad y elegir el cómo lleva su vida dentro de la misma, buscando la “equidad de oportunidades” entre todos los individuos que la componen, desde una interacción social  más abierta y consecuente con las libertades individuales. Ejemplo de ello son sus valientes y progresistas propuestas de la Ley de Gestación Subrogada, el desarrollo de una Ley de Violencia Intrafamiliar y la Ley para la Muerte Digna, las cuales han generado y generan, intensos debates en la sociedad.

 

Respecto a los apoyos a las investiduras de gobierno del PP por parte de Ciudadanos, también apoyó al gobierno de Susana Díaz (PSOE) en Andalucía, en todos los casos quedando fuera de los mismos y permaneciendo en la oposición,  con exigencias además firmadas y a cumplimentar por ambos partidos a cambio de dicho respaldo. Fueron decisiones tomadas desde la responsabilidad política, un gran sentido estadista y en ningún caso partidista. De hecho por tal proyección política durante mucho tiempo el partido naranja fue definido como la muleta del bipartidismo.

  ¿Por qué es difícil plantearse hoy que Cs sea la muleta del bipartito?

 Esta última etiqueta ha quedado totalmente desvirtuada tras los últimos resultados electorales en Cataluña el 21 de diciembre de 2017 (21D), donde Ciudadanos se convirtió en la fuerza política más votada en dicha comunidad autónoma, frente a una fuerte caída electoral de ambos partidos tradicionales. Incluso las diferentes encuestas realizadas durante los últimos meses, vaticinan una fuerte subida en votos para el partido de Albert Rivera. Encuestas que deben ser observadas con extrema prudencia y cautela, pero que aún así marcan una tendencia al alza del partido liberal. Dato avalado además por el fuerte incremento de su afiliación a lo largo de todo el territorio nacional desde el mes de septiembre, trascendiendo como información un aumento de más de 5.000 afiliados en los últimos cuatro meses, una media de más de 40 afiliaciones diarias en toda España.

 

 Podríamos concluir entonces que la sociedad española percibe hoy a Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía como una fuerza real de cambio, de estabilidad,  progreso y de gobierno, que no es la marca blanca de nadie y sí un auténtico y nuevo partido político de centro, demócrata, liberal progresista y constitucional, capaz de gobernar. Explicado según las propias palabras de su líder: “Somos un movimiento civil que se ha convertido en partido político para afrontar las reformas que España necesita. Tenemos un proyecto de país, un proyecto moderno y de futuro…el gran salto cualitativo de nuestra formación fue ganar las elecciones en Cataluña, ya que demostramos que Ciudadanos es un proyecto para los españoles y estamos preparados para gobernar”.   
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